domingo, 10 de enero de 2010

Mejor mal acompañado que solo.

El señor entra al restaurant, acompañado de una señora gorda pero muy llamativa en cuestión de vestimenta. de esas que nadie querría como madre, ni esposa, ni nada.
Todos en el lugar piensan "-que hace con esa mujer?!" y miran con caras de asombro.
Observo: la relación que tienen es increíble, se entienden, se ríen, se miran con cariño, el le completa el vaso cada vez que está medio vacío, salen de la mano.
Y me pregunto: tendrán todos y cada uno de ellos, alguien que los acompañe en la vida, (gorda, ridícula, malvestida, etc.) como tiene ese señor?.
Por eso, antes de juzgar y/o criticar, miremos a nuestro alrededor. Pero no solo alrededor, a "nuestro" alrededor...

Tere

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